Su bar, bajo control.
Noche por noche.
Cada trago, cada cobro y cada botella quedan registrados. Usted y su hijo lo ven desde la tableta o el celular.


A un bar le puede ir bien y aun así perder plata.
Bar de demostración con datos inventados. Así se vería el suyo.
Faltantes pequeños, casi siempre en las mismas manos.
Líneas anuladas después de servidas, cuando ya nadie mira.
Lo vendido no cuadra con lo que queda en el estante.
Cortesías y consumos de la casa que nadie autorizó.
Quién la hizo, quién la autorizó y cuánto costó.
Tres pasos. Su hijo al frente, con todo a la vista.
Orden
- Carta con su receta por trago
- Inventario inicial contado
- Mesas, barra, caja y datáfono
- Un usuario por persona
Control
- Conteo semanal del estante
- Cierre de caja a ciegas
- Informe para el dueño
- Acompañamiento a su hijo en contabilidad e inventario
Crecer
- Clientes frecuentes
- Eventos y reservas
- Compras por mínimos
Se vende rápido, en mesa o en barra.
El mesero toma la ronda, la barra la prepara y la caja cobra. Cada mesa muestra su tiempo y su cuenta.


Una noche en el bar, del pedido al cobro.






Cada trago descuenta su receta.
Al cobrar, el sistema saca del inventario lo que lleva cada cosa. Sin que nadie tenga que anotarlo.
Las compras entran con su factura y su costo. Los mínimos avisan antes de que algo se acabe.

Lo que debía haber, contra lo que hay.
Cada lunes se cuenta el estante. El sistema ya sabe cuánto debía quedar y escribe la diferencia, insumo por insumo.

Una caja que no se puede maquillar.
El cajero cuenta sin ver cuánto debía haber.
Si no cuadra, el administrador lo aprueba con su nombre.
Hielo, frutas o un retiro del dueño: con categoría y aprobación.


Cortesías y anulaciones con nombre propio.


Usted lo ve todo, con los informes de siempre.
Los mismos que usan los hoteles y restaurantes con MICROS, más cuánto deja cada trago y la Z de todo. En PDF, Excel o CSV. Toque uno para verlo en grande.








La factura sale del mismo cobro y le llega al cliente.
El correo es un ejemplo ilustrativo. La certificación ante la DIAN y el proveedor de facturación van aparte.


Las dos tirillas que imprime el sistema.

Precuenta
El control de consumos de la mesa, para revisar antes de pagar. Trae la propina voluntaria sugerida y dice que no es factura.

Comprobante de pago
Cómo se pagó: el medio, lo recibido, el vuelto y quién cobró. Si el cliente pidió factura, sale además la factura electrónica.